17 de septiembre de 2014

Afganistán, ayer y hoy

Cuando hablamos de Afganistán nos imaginamos un país sin civilizar gobernado por unos señores con barba larga y llena de mierda llamados talibanes. Y es que Afganistán actualmente es básicamente eso. Pero no siempre fueron así las cosas, entre los años 40 y 80 del siglo XX Afganistán era un país muy diferente como demuestran estas fotos.

Mujeres afganas en los años 40




Entre los 60 y los 80



Afganistán en la actualidad



Qué cosas.


http://pasoviral.com/afganistan-era-paraiso/

5 de septiembre de 2014

Estamos de vuelta

He tenido dos semanitas de vacaciones que se han hecho cortas y ya se acabó lo bueno (de momento, que me faltan otras dos).

Este año, además del obligado acto de presencia en las fiestas del pueblo, me he ido a la República Checa, a ver qué se cocía por allí. Y bueno, he llegado a tres conclusiones:

1. Praga es una ciudad muuuuy bonita.
2. Los checos son unos bordes.
3. Spiderman es praguense.


Es cierto lo que todo el mundo cuenta: Praga es una maravilla. La zona histórica no es muy grande, se puede visitar bien en poco tiempo y es realmente bonito. Luego están los checos, que son lo más borde que me he tirado a la cara. Hay que ver, con lo bien que tratamos aquí a los turistas y lo poquito que se lo curran ellos. Conversación en una terraza:

YO: Where is the toilet, please?
CAMARERO: Inside.

Ostia! ¿De verdad que está dentro? Nunca lo habría adivinado.

Conversación en el hotel:

YO: I want to change money, please.
RECEPCIONISTA: I don't understand you.

Al final conseguimos algunas coronas, porque además la tía tenía un cartel que ponía que cambiaban money. Al segundo día ya nos dijo que no había money para cambiar. Y podría poner ejemplos de todos los checos con los que me tocó hablar.

Y sí, Spiderman tiene toda su familia en Praga. Había arañas como puños en todas partes. En semáforos, farolas, barandillas, estatuas... en todos y cada uno de los rincones de Praga. Yo sufro de aracnofobia y está claro que si lo llego a saber probablemente no habría ido. Tuve la suerte de no encontrarme ninguna digamos cara a cara. Ni dentro del hotel ni en los lugares en los que entré no había ninguna, estaban todas en la calle, menos mal. Yo nunca había visto tanta araña junta y mira que yo las veo todas, porque cuando tienes aracnofobia desarrollas una especie de intuición que las notas, y hasta la araña más pequeña y escondida la ves. Luego me enteré de que en verano tienen plaga de arañas y los checos, que son muy supersticiosos creen que matarlas atrae la mala suerte, así que ahí las tienen, decorando las calles como si fueran adornos de Navidad.

Pero en resumen, se puede decir que pese a las arañas y pese a los checos, Praga es una ciudad que merece mucho la pena ser visitada.