21 de diciembre de 2009

Así nace una isla

Si observamos una isla, como por ejemplo, alguna de las Islas Canarias, o alguna de las del Caribe, podemos verla ahora en todo su esplendor pero no siempre fue así. Todo comenzó hace muchos, muchos años. En algún lugar de las profundidades del inmenso océano se abrió una pequeña grieta. De ésta brotó un torrente de roca derretida e hirviente, lanzada desde el centro de la Tierra, que es líquido. La grieta se abrió un poco más. La roca derretida – llamada lava -, al tocar el agua del fondo del mar, se enfrió y volvió a su forma de roca sólida. Pero la grieta permaneció igual, y por ahí siguió saliendo más lava, lanzada por la gran presión existente en el centro ardiente de la Tierra. El montículo de roca recién formada se había convertido en una montaña volcánica subterránea, rugiente y chisporroteante. El volcán crecía y crecía con cada nueva explosión de lava. El tiempo pasó y el volcán seguía creciendo, pero a pesar de su gran altura, continuaba escondido bajo el mar. Dentro del volcán, el calor y la presión aumentaban, hasta que un día, el agua que cubría el ardiente cono del volcán comenzó a silbar y a hervir. Del agua hirviendo surgieron grandes nubes de vapor que se arremolinaron en el aire. De pronto, el volcán submarino lanzó un potente chorro de lava hirviendo y espeso humo negro. Una vez más, la lava cayó a los lados del volcán pero éste ya había logrado rebasar el nivel del agua, así que al apilarse más y más lava, continuaba emergiendo aún más por encima de la superficie del mar. Había nacido una isla. El explosivo nacimiento de una isla volcánica es uno de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza. Hoy en día, en la Tierra existen cientos de miles de islas. Y sin embargo, ninguna es igual a otra. Algunas, como las islas volcánicas recién nacidas, no son más que fragmentos de tierra. Otras, como la isla de Groenlandia cerca del Polo Norte, ocupan áreas enormes.

5 comentarios :

  1. Tiene que ser wapo verlo, pero un poquito apartados por si acaso

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  2. Coincido con Jordi. Aunque claro, como vivo en una isla volcánica, pues no sé yo....

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  3. Kassio, ¿pero aquí no hay volcánes? Como somos un país tan particular, ¿cómo se abrá hecho?.

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  4. Es que todas las islas no deben ser volcánicas.

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  5. ahora me asustaste tia.....no vaya a silbar d nuevo el oceano y me joda yo

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