23 de diciembre de 2009

El cazador cazado

Érase una vez, en el pueblecito de Nemea, Grecia, un hombre llamado Christos Constantinou. Christos era muy aficionado a la caza, por lo que un buen día decidió adentrarse en el bosque para practicar su deporte favorito. Como era muy listo, además de sus armas habituales decidió llevarse unas pieles de cabra para disfrazarse y así poder acercarse más a su presa pasando desapercibido. Quiso la casualidad que precisamente ese día dos familias amigas decidieran organizar una pequeña cacería en el mismo bosque, con el fin de capturar un jabalí para la cena de Navidad. El azar hizo que dos de los cazadores pasaran junto al arbusto tras el que Christos, con su disfraz de cabra, permanecía agazapado. Con cara de "ya tenemos cena" alzaron sus armas, apuntaron, dispararon... y se quedaron horrorizados al comprobar que la cena que habían conseguido era el pobre Christos. Las familias explicaron a las autoridades la confusión y los dos autores de los disparos están detenidos, se supone que hasta que se esclarezcan los hechos. Christos está criando malvas.

4 comentarios :

Despáchate a gusto. Estás en tu casa.