24 de febrero de 2010

Entierro celestial

El entierro celestial, también conocido como “Funeral Celeste Tibetano”, sigue el principio budista de que “no hay necesidad de preservar el cuerpo”, pero también es importante el “querer” que el difunto se “ahorre” el “sufrimiento del alma” de permanecer junto al cuerpo mientras dure la completa descomposición de éste, para poder después encarnarse en un cuerpo nuevo. ¿En qué consiste el “Funeral Celeste Tibetano”?... Es simplemente una adaptación del ritual funerario budista, donde se lleva a efecto el llamado “Jhator” que literalmente significa "dar limosna a los pájaros", pues en la práctica el ritual es una “disección” del cadáver para después dejarlo expuesto, en la cima de una montaña, como alimento de las aves de carroña (buitres y otros). Cuando una persona en el Tíbet fallece, un lama acude a la vivienda para recitar oraciones del “Bardo Thodel” (Libro Tibetano de los Muertos), durante un día completo, todo esto para ayudar al alma del difunto a que atraviese los diferentes bardos o estados que existen entre la muerte y la próxima encarnación, ayudado también con la quema de incienso. En el tercer día el cuerpo es bendecido y trasladado al lugar del funeral, generalmente en lo alto de la montaña, acompañado de sus parientes cercanos. En la madrugada comienzan los trabajos de desmontaje del cuerpo, el que es recibido por un “rogyapa”, quien será el encargado de realizar el proceso de disección. Lo primero que hacen es cortar el pelo del fallecido y luego trocean el cadáver con hachas y cuchillos. Los huesos son machacados y triturados, para luego mezclarlos con "tsampa" que es una pulpa hecha con harina de cebada, té, mantequilla o leche de yak. Generalmente se les da primero los huesos triturados a los buitres y cuando estos se los han comido, se les da la carne. Se considera un mal augurio si los buitres no comen, o incluso si queda una pequeña parte después de que las aves vuelan. El “Jhator” se considera un acto de generosidad, pues el fallecido y sus familiares supervivientes son el suministro de alimentos para mantener los seres vivos. La generosidad y la compasión para todos los seres son importantes virtudes o paramitas (virtudes o perfecciones que se deben cumplir para purificar el karma y vivir una vida sin obstrucciones en el camino al bodhi o iluminación) en el budismo. ¡Atención! Las imágenes que vienen a continuación son un poco macabras y pueden herir sensibilidades.
Visto en Huilliches

10 comentarios :

  1. ¡Hola! Me paso por aquí desde el Blog de S.
    Respecto a lo del funeral... Bueno, como dice la canción, "...nada se pierde, todo se transforma"
    Además, se ahorra en entierros, que cuestan una pasta.
    Saludos.

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  2. Otras culturas, otras prácticas.... perfectamente respetables como las nuestras.
    Besos Kassio.

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  3. Práctico es pero un pelín macabro

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  4. Qué barbaridad.Para que luego el buitre no te coma.

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  5. Que trabajo más desagradable el del descuartizador...

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  6. Impresionante, ya había escichado algo, pero yo me lo dejaste bien claro. Me gustan las diferentes religiones y sus ritos.
    Enhorabuena por el post.

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  7. Son imágenes muy fuertes , pero hay que respetar las creencias de otras culturas.
    Besos.

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  8. Prefiero morirme aquí. Por favor, que no me lleven al Tibet.

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  9. uffffffffff, a mí que me entierren enterita o en todo caso me incineren, vaya manera macabra de despedir al difunto...

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Despáchate a gusto. Estás en tu casa.