4 de febrero de 2010

Ese cuerpo fue mío...

Un moribundo llamó a su mujer para confesarle sus mentiras y poder así morir en paz. -María, ¿recuerdas aquella criada que tuvimos cuando vivíamos en Valencia, la que siempre llevaba desabrochado algún botón de la blusa? ¡Pues ese cuerpo fue mío! -¿De verdad, Pepe? -¿Y recuerdas a tu amiga Virtudes, aquella rubia despampanante que siempre iba con minifalda? ¡Pues ese cuerpo también fue mío! -¡No me digas! Pepe, ¿y tú recuerdas cuando en Barcelona vivíamos enfrente del parque de bomberos? Pues ese cuerpo fue mío...

5 comentarios :

Despáchate a gusto. Estás en tu casa.