27 de marzo de 2010

A la cárcel por querer ir a la cárcel

Sylvester Jiles fue encarcelado por un delito de homicidio involuntario. Aceptó un trato según el cual al declararse culpable se le concedía la libertad condicional. Una semana después de concedérsele el permiso, varios vigilantes pudieron ver cómo Jiles intentaba saltar el muro de tres metros y medio de la prisión para volver a su celda. Tanto empeño tenía en volver a su cautiverio que no reparó en el alambre de espino, que le provocó heridas de gravedad. Una vez fue bajado de lo alto del muro y curado se le preguntó qué narices estaba haciendo. A lo que contestó que tenía miedo de que la familia de la persona que mató accidentalmente tomara represalias contra él. Se le contestó que no podía volver a la cárcel una vez liberado, pero no sirvió de nada. Jiles se resistió violentamente a ser devuelto a la calle. Y eso fue lo que le ayudó a volver a la celda. Como entró sin permiso en el recinto y se resistió a la autoridad, el bueno de Sylvester ha visto cumplido su sueño: deberá estar encarcelado durante otros 15 años más.

2 comentarios :

  1. Que gilipollas jajajajaja. Haber huido a las Caiman

    ResponderEliminar
  2. cada kien con su vaina, a estele cojio con eso, bien por el

    ResponderEliminar

Despáchate a gusto. Estás en tu casa.