Ocean Dome, en Japón, es una playa donde el cielo siempre es azul, con arena blanca y limpia y temperatura agradable. Controlan todo, temperatura, viento y humedad. La entrada cuesta 50 dólares. Lo curioso es que a pocos metros hay una playa de verdad.









5 me dicen cosillas:
No sé, ya que es artificial, la gracia estaría en hacer una playa sin arena para no terminar con arena hasta dentro de las orejas, que es lo único que detesto de las playas
Pero es que una playa sin arena no mola.
Lo artificial es más seguro. No hay riesgo de lluvia ni de fría ni de viento... Esos japoneses son la hostia...
Igualico que el Aquadiver jajajaja
¡Qué guay! Un aqualandia.
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