1 de abril de 2010

Un cura borracho se lía a puñetazos en el funeral que debía oficiar

Repartiendo hostias, que es su oficio. El cura de la Iglesia de Saint-Jean de la pequeña localidad de Muret, al sur de Francia, debía oficiar un funeral. Llegó tarde y borracho. "Titubeaba y no podía apenas hablar. Insistió en celebrar el oficio, pero nosotros nos opusimos", explica en el periódico 'La Depeche' uno de los allegados presentes en la iglesia. Lo ininteligible del balbuceo del religioso cuando intentaba celebrar el oficio llevó a los empleados de la funeraria a interrumpir el sermón y a solicitar al párroco que se disculpase ante los familiares. Pero el religioso se negó y reaccionó violentamente, lanzando un puñetazo contra un amigo del hijo de la difunta, antes de que llegaran los gendarmes que, tras comprobar que el cura estaba ebrio, se lo llevaron a la Gendarmería mientras otro religioso se encargaba de finalizar el oficio. Qué bien, además de pederastas borrachos.

4 comentarios :

  1. Es lo que tiene....tanta sangre de ese tal Cristo...

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  2. Joer si es que tienen todos los vicios

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  3. Esto demuestra una neurosis más profunda,y no como se aparenta como un hecho derivado de la borrachera.También comprueba que la abstinencia sexual debe practicarse únicamente por personas que se encuentren en estado de coma.

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Despáchate a gusto. Estás en tu casa.