23 de mayo de 2010

Se come una cucaracha para ocultar pruebas

Huang Xiaogang, Un comensal de un restaurante chino situado en la provincia de Wuhan (China), daba cuenta de su delicioso plato de setas cuando observó que había algo de color negro y brillante que no tenía pinta de ser un hongo de temporada.

Cuidadosamente lo sacó con los palillos y vio que, además ser negro y brillante, tenía patitas y antenas. En efecto, lo que flotaba en la salsa era una cucaracha muerta.

Sin pensárselo dos veces llamó la atención del maître y le contó lo que había sucedido. El encargado del restaurante, tras una décima de segundo de duda, le contó a Huang que el insecto formaba parte del plato (ya sabéis cómo es la gastronomía china) y que estaba perfectamente esterilizado.

El cliente debió de mirarle con incredulidad porque para rematar la faena el maître agarró la cucaracha con los dedos, la masticó con fingido deleite y se la tragó.

Pero tras el festín y el escepticismo de la clientela se derrumbó y confesó que había hecho eso para destruir la prueba del delito en el caso de que el cliente hubiese presentado una denuncia.

Acto seguido dejó a Huang marchar sin necesidad de pagar su cuenta, que ascendía a unos 570 Yuans (unos 65 Euros).

3 comentarios :

  1. Pff.. yo pagaría la multa de cabeza, puaj XD

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  2. Me parece que yo no me la como ni aunque sea la prueba de un asesinato!! aghh!!

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  3. Si es que se comen todo lo que se mueve y respira

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