19 de mayo de 2010

Yo, caníbal

La República Democrática del Congo es un matadero del tamaño de Europa. Así la define Imma Vitelli que estuvo allí entrevistando a Byabey, un niño soldado que se encuentra internado en un Centro de Recuperación para Niños Soldado. El director del Centro ya avisó de que allí aún no han abandonado la Prehistoria. La terrible historia de Byabey comienza cuando contaba 11 años. Fue secuestrado y llevado a la selva para convertirlo en soldado. Fue obligado a cometer las mayores atrocidades que pueda uno imaginar. Byabey Kambale, que ahora tiene 16 años, es una víctima más del conflicto más sanguinario del planeta. Al Centro de Recuperación llegan chavales procedentes de diferentes grupos, muchas veces enfrentados entre ellos. "Los niños, todos, aprendieron a matar, mutilar, violar. Cuando llegan, son salvajes. Al principio se enfrentan incluso aquí. Tenemos que aplicarnos con ahínco para hacerlos humanos", cuenta el director. Imma Vitelli, la entrevistadora, describe a Byabey como un joven de expresión plácida. Él explica como era su adiestramiento en la selva: "Unas veces nos castigaban; otras nos pegaban", dice. Su instrucción incluía permanecer tumbado en el agua durante una hora o de rodillas medio día. Le ordenaban que cocinara y, si no estaba bueno, lo encerraban en una celda al sol. Le decían que era parte del adiestramiento, que servía para defender a su país y para no sentir piedad del enemigo. Las reglas estaban claras. Ellos eran congoleños y los enemigos, los ruandeses. -El general nos ordenó que nos comiéramos a los enemigos. –¿Y tú qué hacías? –Me los comía. –¿Te los comías? –Estaban buenos. La carne era sabrosa, más que otras que he probado, mejor que la de ternera o la de cordero. Me comí a más de diez ruandeses. –¿Diez ruandeses? –Diez, seguro. Algunos se comían hasta la cabeza. Yo la probé una vez, estaba buena. Lo único que estaba prohibido comer era el corazón. –¿Y por qué? –Lo primero que había que hacerle al enemigo era arrancarle el corazón para hacer medicinas. Lo cortábamos en trocitos, lo condimentábamos con plantas y hacíamos una pomada que nos untábamos por el cuerpo antes del combate. Era nuestro secreto. –¿Qué quieres decir? –La pomada nos volvía invencibles. La usamos muchísimo. Con la pomada nos volvíamos inmunes a los proyectiles. Los enemigos huían. Tenían miedo. Byabey nació cerca del Parque Nacional Kahuzi-Biega, un lugar de desmesurada belleza y desmesurado sufrimiento, el año en que, con la llegada de los ruandeses, todo comenzó. En 1994 se produjo el genocidio de Ruanda, los hutus masacraron a 800.000 tutsis. El dictador congoleño Mobutu apoyó a los hutus, así que cuando, poco después, los tutsis tomaron el poder en Kigali, la capital ruandesa, Mobutu abrió la puerta a los autores del genocidio, que huían: dos millones de personas a quienes, al cabo de dos años, alcanzó la tremenda venganza de los tutsis. La guerra entre ruandeses y congoleños es la más silenciosa hecatombe desde la Segunda Guerra Mundial: 5,4 millones de muertos. Fuente XLSemanal La foto es de Sarah Elliot.

9 comentarios :

  1. Cinco millones de muertos en una barbárie y las superpotencias dicen: Que se las arreglen como puedan. Aquí EEUU no mete baza ¿POR QUÉ SERÁ?

    ResponderEliminar
  2. Usar niños para la guerra debe ser el mayor genocidio que hay. Además si habéis leído El señor de las moscas sabréis que la crueldad es inherente a ser crío.
    Salu2

    ResponderEliminar
  3. es una pena que sigan existiendo estas guerras y q no salen en Tv para concienciarnos de lo q pasa..

    mientras el come ruandeses yo aqui comiendo fruta de postre...
    (ruandeses significa bombonees no?? xD)

    ResponderEliminar
  4. si hubiese algo de donde poder sacar dinero, las superpotencias ya se habrían metido por medio, pero como no hay nada que rascar les da igual...la hipocresía de la humanidad, mirar como con Irak no se cortaron un pelo...pero claro, había petroleo....

    ResponderEliminar
  5. Se me ha puesto la piel de gallina... :(

    ResponderEliminar
  6. Es más fácil para las superpotencias girar la cara y mirar para otro lado.
    Terrible experiencia.

    ResponderEliminar
  7. Luego nos extraña que ocurren las cosas que ocurren en el mundo.
    Nos estamos volviendo locos.

    ResponderEliminar
  8. ouch con razon las agencias de viajes no incluyen eso como destino turistico...Kassio no t suelto tia, es q ando medio liado con la comentadera y eso, pero na.

    ResponderEliminar

Despáchate a gusto. Estás en tu casa.