23 de agosto de 2010

Pues hemos vuelto

Todo lo bueno se acaba y las vacaciones no iban a ser menos. Una semana en Egipto, maravillosa pero muy dura. Pasar de un clima mediterráneo a temperaturas que rondan los 50ºC ya de buena mañana y andar al sol por el desierto no es fácil, pero os aseguro que vale la pena.

El avión a Luxor salió con casi 2 horas de retraso y luego fueron 5 horas de vuelo. Al llegar nos estaban esperando para trasladarnos al barco y empezar el crucero por el Nilo. Al día siguiente empezaron las excursiones que iré explicando en próximas entradas, pero antes quiero expresar mi agradecimiento a nuestro guía, Mustafa, que se sabe de memoria toda la historia de Egipto y nos explicó todo con pelos y señales y en un español perfecto, además de estar pendiente en todo momento que todos los que formábamos el grupo que él llevaba estuviéramos lo más cómodos posible.

En cuanto a los egipcios en general, son la leche. Amables y hospitalarios, sí, pero cuando vas a comprarles algo te timan y te engañan todo lo que pueden los muy chorizos. Y todos hablan español, incluidos los niños, es alucinante. Te van parando por la calle para que les compres cualquier cosa, te piden un "regalo", normalmente 1 euro y son sobones a más no poder. Además se te quedan mirando descaradamente; sus mujeres van casi todas vestidas de negro y muchas de ellas llevan el velo integral que es igual que un burka pero de tela más fina, lo que quiere decir que cuando llegan las turistas con tirantes, escotes y pantalones cortos se hinchan a mirar. La nariz sufre mucho, porque no se lavan con el calor que hace. En fin, es una forma de vivir muy diferente a la nuestra.

Como ya he dicho, en próximas entradas iré explicando más cosas y pondré alguna foto.


8 comentarios :

  1. Menos mal que te distes cuenta de lo zalameros que son para conseguir lo que se pretenden...y por supuesto sus mujeres "con la pata quebrada"...

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  2. Como para no darse cuenta, no son pesaditos ni nada...

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  3. Y el vídeo que no falte eh? jijiji

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  4. Hola.
    ¡Qué!, ¿cuánto gastaste en propinas?.

    Sí, los guías suelen ser muy simpáticos y habladores con su grupo, pero se sacan unas buenas comisiones a todos los sitios por donde te llevan.

    Saludos.

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  5. Bienvenida. Estaré atento a la crónica de tu viaje. La primera impresión que has dado sabe a que vienen historias suculentas. Saludos.

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  6. JRio, allí te ponen la mano hasta por respirar jajajaja. Los guías deben ganar más en comisiones que de sueldo.

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  7. Es otra cultura, son otras costumbres, pero estoy segura de que a pesar del calor la experiencia ha valido la pena.
    Solo en el desierto te das cuenta de los millones de estrellas que hay en el firmamento, es algo mágico.
    Besossss.

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  8. No saben ná y si aquí ya miran raro, me imagino los de allí... uff!!!!

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