16 de abril de 2011

Ir a misa engorda

Menos mal que yo no tengo la mala costumbre de ir a misa, además me salen sarpullidos sólo de pensarlo. Y resulta que a parte de ser malo para el cerebro porque inhibe la capacidad de pensar por uno mismo, engorda.
Un estudio de investigadores de la universidad de Chicago han descubierto que los fieles que acuden de forma regular a la iglesia tienen un 50% más de probabilidades de tener obesidad al llegar a la mediana edad y asegura que ir a misa es tan malo para la salud como comer hamburguesas y patatas fritas todos los días.
Algunos van a volver de las vacaciones de Semana Santa que no cabrán por la puerta.

Visto en Vigo al minuto

2 comentarios :

  1. ¿Visto en "Vigo al minuto"? Entonces no me extraño de nada...

    ResponderEliminar

Despáchate a gusto. Estás en tu casa.