14 de marzo de 2012

Hoy toca un poemita

Hoy toca post cultural, y para eso nada mejor que acercarnos a la poesía de la mano del amigo Juan Carlos, que ahora se ha metido a poeta y me ha enviado por correo esta gran obra.

Se titula Poema del pedo alegre y dice así:

¿Qué es un pedo?
y yo le contesté muy serio... el pedo es un pedo,
Con cuerpo de aire y corazón de viento
El pedo es como un alma en pena
que a veces sopla,
Que a veces truena.

Es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.
El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa va fumigando.

El pedo es vida, el pedo es muerte
y tiene algo que nos divierte.
El pedo gime, el pedo llora;
el pedo es aire, el pedo es ruido
y a veces sale por un descuido.

El pedo es fuerte, es imponente
pues se los tira toda la gente..
En este mundo un pedo es vida
porque hasta el papa bien se lo tira;
hay pedos cultos e ignorantes
los hay adultos, también infantes,
hay pedos gordos, hay pedos flacos,
según el diámetro de lo tragado.

Hay pedos tristes, los hay risueños
según el gusto que tiene el dueño.
Si un día algún pedo toca tu puerta
no se la cierres, déjala abierta
deja que sople, deja que gire
a ver si hay alguien que lo respire.

También los pedos son educados
pues se los tiran los licenciados,
el pedo tiene algo espantoso
pues si lo aguantas te lleva al pozo.
El pedo tiene algo monstruoso
que a veces sale con él un trozo

Este poema se ha terminado
con tanto pedo que me he tirado
mientras escribo, mientras lo mando...
No aguanto más, me estoy CAGANDO!!!


Gracias Juan Carlos por esta aportación a la cultura.


5 comentarios :

  1. El pareado con rima asonante:

    "El pedo tiene algo monstruoso
    que a veces sale con él un trozo"

    es sublime........

    Jajajaja! IMMMpresionante!

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  2. una inspiración "muy pujante" es la que anima a escribir sobre el pedo.
    tu post me hizo recordar la "oda al peo" -sí, "peo"- que leí el domingo, perteneciente al escritor satírico chileno, pedro antonio gonzález.

    oda al peo.

    Yo te saludo, oh emanación del poto!
    Augusto prisionero
    que llegas a golpear el agujero
    con vivísimas ansias de lo ignoto.
    Pero, ¡ay, más espantosa
    que los negros volcanes de la tierra
    es la tapada fosa
    que tus gigantes ímpetus encierra!
    Ahí se guardan, es cierto,
    Infinitos olores,
    Aunque no son las perfumadas flores
    con que se ostenta aderezado el huerto;
    aquello no es Edén: es calabozo
    donde yace un egregio ciudadano
    bajo las iras de un feroz tirano
    cuyo nombre modula tu sollozo.
    Ese nombre es el ano!
    Cuando sacudes, con esfuerzo nulo
    las paredes del culo,
    aunque los necios dicen que eres feo,
    (por envidia mortal, según calculo),
    afirmo que eres nuevo Prometeo.
    Tras áspero camino
    por el negro canal del intestino
    llegas del traste a la fruncida puerta;
    allí te atajas por algún instante,
    oculto, acaso, por un pliegue fino;
    entonces ruges, parecido al Noto
    y, forzando las válvulas del poto,
    ¡arremetes y pasas adelante!
    Y grande maravilla!
    Cuanto más horrendo era el calabozo
    que momentos atrás te aprisionara,
    más grande es el estruendo,
    más grande la algazara
    con que al mundo pregonas tu alborozo.
    Sale, oh fluido inmortal; ¡Tú no varías!
    Sucédense los reyes;
    termínanse las leyes
    como si fuesen días;
    igual se muda el Papa;
    terribles convulsiones
    alteran todo el mapa;
    los amigos se pierden
    y la mujer olvida
    los tiernos y amorosos juramentos
    que prometiera un día;
    sólo tú, ser gaseoso, no varías.
    De noche, o bien de día,
    en la calle, en la mesa o en la cama
    eres el mismo siempre; eres sincero.
    Bajo la seda de la airosa dama,
    o el flamante vestón del caballero;
    en la vesta papal cardenalicia;
    bajo el traje pomposo de los zares
    y en la severa toga de justicia;
    por tierras y por mares,
    en el calzón de sucia verdulera
    o bajo el poncho del mugriento roto
    apareces, de idéntica manera,
    de entre la misma lobreguez del poto.
    Por campos y ciudades,
    ¡sarcasmo de mundanas vanidades!
    predicas, convencido,
    santa humildad a muchos infelices;
    que, si no llega al oído,
    la comprenden, al menos, las narices…
    De mí nunca receles
    que intercepte tu paso noble y fiero!
    Hallarás, al contrario, siempre franca
    la puerta del trasero.
    Sal, pues, sin antifaz de disimulo.
    Deja ese estrecho nido!
    Y el canto conocido
    lanza, vibrante, en el umbral del culo!.

    Oda al peo, publicado en La Revista Cómica.

    saludos.

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  3. Me gustó también esa oda al peo que aporta Draco. Preciosa. Pero que conste que no es mía. ¡Kassiopea! tenías que haber puesto el autor. Ahora que ¿qué me dices de los comentarios? eran tan buenos o más que la poesía.
    Salu2

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  4. Ya sé que no es tuya jejeje. Los comentarios están muy bien pero ya me salía un post demasiado largo.

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