3 de diciembre de 2014

Leyenda de Onibaba

En plena guerra feudal, dos mujeres (una madura y otra joven) asesinaban y robaban a los viajeros que pasaban por su casa. Pero un día, la más joven cayó seducida por uno de ellos y se negó a matarle. 

La mayor, por miedo a perder a su compañera, le hizo un macabro chantaje: se puso una máscara de diablo y se presentó ante su ingenua cómplice, diciendo que era un espíritu maligno y ordenándole que matase a su enamorado. 

La chica, aterrorizada, obedeció. Pero cuando la otra quiso quitarse la máscara, no pudo. Lo intentó a martillazos, hasta que la sangre brotó a borbotones. Finalmente lo logró, y descubrió que su rostro estaba tan deformado que parecía un auténtico demonio.

Pues eso.

5 comentarios :

  1. wow ... si fue cierto o no ... todos tenemos mascaras ... no?

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  2. Ya lo decía mi abuela: el mal y el bien en la cara se ven.

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  3. muy original.
    el relato me ha atrapado de principio a fin.

    saludos.

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  4. Ya me dio miedo jaja

    Acá es de noche.

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  5. No conocía la leyenda, pero está muy bien.

    pd. Está la hostelería fatal, oiga ;-)

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