26 de abril de 2015

Los renglones torcidos de Dios

Alice Gould es ingresada en un sanatorio mental. En su delirio, cree ser una investigadora privada a cargo de un equipo de detectives dedicados a esclarecer complicados casos. Según una carta de su médico particular, la realidad es otra: su paranoica obsesión es atentar contra la vida de su marido. La extrema inteligencia de esta mujer y su actitud aparentemente normal confundirán a los médicos hasta el punto de no saber a ciencia cierta si Alice ha sido ingresada injustamente o en realidad padece un grave y peligroso trastorno psicológico.

Este libro no lo empecé con buena predisposición, más que nada por ser el autor quien es, ya que pensaba que en algún momento se le iba a ver el plumero y efectivamente, en algún pasaje del libro se le ha visto. Aun así, me ha sorprendido gratamente ya que me lo esperaba peor. Y es que el autor narra la vida cotidiana de los habitantes del manicomio en toda su dureza, enseñándonos las paranoias y reacciones de todos ellos ante los acontecimientos del día a día. El pasaje en el que todos los locos se van de excursión es brutal, es que te los imaginas y piensas: madremíadelamorhermoso....

Está bien escrito, aunque a veces utiliza un lenguaje tirando a demasiado florido para mi gusto, pero claro, es que don Torcuato era aristócrata y me lo imagino yo bebiéndose el té con el dedo meñique hacia arriba.

La novela está bien, pero tampoco es una obra maestra como dicen muchos.

1 comentario :

  1. Me gustó cuando la leí hace... pero tampoco tanto como decían algunos. Buena, dura y ya está. Lo cual, visto lo que algunos escriben ahora ya es mucho ¿verdad?
    Salu2

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