28 de mayo de 2016

El bosque petrificado


En Arizona hay un extraño lugar llamado El bosque petrificado. Es un parque natural cuyo suelo está cubierto por trozos de madera, sólo que no es madera, sino piedra. Es un bosque de pinos que quedó cubierto por sedimentos hace 200 millones de años. Al ser un ambiente pobre en oxígeno la madera no se pudre, sino que absorbe los minerales del terreno. El resultado de esto a lo largo del tiempo es que se crea una réplica perfecta del árbol, pero hecha en roca.
Y como suele ocurrir en este tipo de lugares, los visitantes se llevan cachitos de piedra como recuerdo.

Hasta aquí todo normal. A partir de ahora es cuando empieza a dar miedito el asunto. Resulta que la mayoría de la gente que se lleva estos souvenirs de roca acaba devolviéndolos al poco tiempo. Y no es un hecho aislado. Desde que llevan la cuenta, el parque ha recibido más de 1.200 cartas, la mayor parte anónimas, a las que acompaña el correspondiente trocito de roca sustraído.

Hay cartas de todo tipo. Desde el niño inocente al que sus padres han regañado por llevarse una roca, hasta adultos que la devuelven porque tienen unos remordimientos insoportables. Pero las cartas más curiosas son las que afirman que devuelven la piedra porque les ha traído mala suerte, o los que piensan que las rocas tienen algún tipo de maldición. Algunos relatan todo tipo de desgracias, accidentes, enfermedades e incluso muertes de familiares.

Los responsables del parque no pueden ubicarlas de nuevo porque esto distorsionaría los estudios paleontológicos que se realizan en la zona. Por ello acumulan las piedras devueltas en un montón a la entrada del parque. Este montón es conocido como La pila de la conciencia.

Esta historia fue descubierta por el fotógrafo Ryan Thompson, que recopiló las mejores cartas y sus piedras en un libro titulado Bad Luck. Hot Rocks.

¿Qué secreto guardan estas rocas? ¿Son casualidades? Que cada cual saque sus propias conclusiones.


es.gizmodo.com

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