3 de mayo de 2017

El lobo y la luna

Hace muchísimo tiempo, en una zona apartada de todo vivía un hombre llamado Huargo. Este hombre era una persona muy retraída, poco social, un ermitaño al que le gustaba la soledad. Un día, una joven muy bella apareció en la entrada de la cueva donde él vivía. "Buenas noches señor, ¿podría darme de cenar que estoy hambrienta y débil?" Y cuando el hombre iba a negarse, la joven cayó desplomada en el suelo a causa del agotamiento y la falta de alimento.

Huargo la alzó en brazos y la llevó a un montón de paja con pieles que él utilizaba como cama. La chica estuvo unas semanas inconsciente, y Huargo velaba por ella y la alimentaba a base de leche y unas hierbas medicinales. Cuando la chica despertó, le dio las gracias por todo lo que había hecho por ella. Ahí empezó su amistad, estaban en la estación donde la luna no se veía por esas tierras y por lo tanto las lluvias escaseaban y los cultivos peligraban. La joven se quedó en la cueva con Huargo.

Unos meses más tarde, un día la chica desapareció sin avisar y sin decir nada. El hombre, triste, fue en su busca y, tras muchos años viviendo como un animal y comiendo como un animal, poco a poco iba perdiendo su humanidad, hasta que se convirtió en un lobo muy grande. Y cuando eso pasó apareció otra vez la joven y el hombre volvió a ser humano.

La chica le contó que en realidad ella era la luna y que solo la podría ver cada 50 años. Huargo recibió el don de la inmortalidad a cambio de su humanidad, y solo una noche cada 50 años volvería a ser humano y la luna bajaría en su forma humana para estar con él.

En cada noche que pasaban juntos un lobo nacía, de ahí la raza de los lobos huargos, lobos de un tamaño muy superior y con más inteligencia que los lobos comunes. Huargo cada noche aullaba a su amada porque el día que le contó la verdad, él prometió que cada noche le aullaría y que cada aullido seria un te quiero para ella.


1 comentario :

  1. una versión muy interesante y romántica de la historia de los hombres lobos. la disfruté.

    saludos.

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